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Las Ciudades Intermedias son la Prueba Real del Emprendimiento

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20 abr Las Ciudades Intermedias son la Prueba Real del Emprendimiento

Las Ciudades Intermedias son la Prueba Real del Emprendimiento

Cross-posted from Harvard Business Review, January 24, 2017, Midsize Cities are Entrepreneurship’s Real Test, Daniel Isenberg and Vini Onyemah translated by José Fernando Londoño

Cuando se trata de crecimiento regional impulsado por el emprendimiento, unos pocos centros con mucha población tienen glamour, ya sea Boston, la bahía del Norte de California, Bangalore o Beijing. No se trata de una mera percepción: gran parte de los 50 billones de dólares de capital global de riesgo que alimentan el crecimiento emprendedor está concentrado en o cerca de unas pocas grandes regiones urbanas. Más aún, las megaciudades parecen ser focos naturales para el crecimiento: sólo como un ejemplo, Londres, con alrededor de 10 millones de personas, tiene actualmente una incidencia 50% mayor de empresas de alto crecimiento en comparación con otras regiones del Reino Unido, y una cuarta parte de las empresas de alto crecimiento en todo el país.

Pero la visibilidad de las megaciudades oculta la realidad de que miles de millones no viven en estos epicentros empresariales. De hecho, las ciudades intermedias y sus regiones asociadas son donde la mayoría de la gente vive, trabaja y juega, y continuará haciéndolo en el futuro: los pronósticos nos dicen que incluso en 2050 las megaciudades seguirán siendo sólo unas pocas docenas, mientras que miles de ciudades intermedias (0,5 a 5 millones de personas) albergarán el 92% de los habitantes del mundo.

Aprender cómo acelerar el crecimiento para aumentar la prosperidad de este masivo número de ciudades intermedias tendría un valor social incalculable. Vaya a Manizales, Colombia, una región metropolitana típica de medio millón de personas, luchando con el problema número uno que enfrentan regiones similares en todas partes: dar a más personas más oportunidades de tener una vida digna. Ubicada en el corazón de la región cafetera de Colombia, en 2012 Manizales era un buen lugar para crecer y educarse, y un lugar aún mejor para retirarse; segura y rodeada de hermosos paisajes. Sin embargo, durante sus primeros años de trabajo, la mayoría de los manizaleños tienden a irse para Bogotá (7 millones de habitantes) o Medellín (2,5 millones de habitantes) por la oportunidad de encontrar un buen trabajo con buenos ingresos.

Pero durante los últimos cuatro años, un poderoso cambio ha estado ocurriendo. Manizales Más (Scale Up Manizales), una alianza de instituciones locales para el desarrollo económico, y la Plataforma de Ecosistemas de Emprendimiento de Babson (BEEP en inglés), que creé y dirijo, fue lanzado en 2012 con el ambicioso objetivo de revolucionar la búsqueda de oportunidades. A través de una intervención coordinada, sistemática y prolongada con decenas de instituciones y miles de participantes individuales, un nuevo crecimiento de las empresas locales que formamos ha creado directamente más de 1033 empleos, impulsados ​​por docenas de nuevas financiaciones del sector privado. Cada vez más, los emprendedores están trayendo de regreso negocios de Bogotá, y los inversionistas vienen de Medellín buscando oportunidades de crecimiento. Independientemente, el Índice de Progreso Social de Michael Porter en 2016 destacó específicamente la oportunidad en Manizales como significativamente más alta que en Medellín y Bogotá. Y el impacto en la cultura de Manizales no ha pasado desapercibido: “Manizales Más ha abierto nuestra ciudad al mundo”, fue lo que me dijo un joven estudiante universitario.

 

Manizales Más – y otros proyectos scale up que Manizales ha ayudado a inspirar, como Scale Up Milwaukee; Scale Up Rio; Scale Up UK; Scale Up Vaud; y Scale Up Dinamarca – constan de cuatro esferas de actividad interrelacionadas, a saber: demostrando, comunicando, invirtiendo y sosteniendo nuevo y más rápido crecimiento.

  1. Demostrando rápidamente crecimiento nuevo

Generar un crecimiento rápido y demostrable de las empresas locales es fundamental para escalar cualquier economía regional. La clave está en centrarse en pequeños pero significativos hechos de crecimiento y demostrar que pueden ocurrir en cuestión de meses. Por lo general, cuando se habla de crecimiento impulsado por el emprendimiento, la gente piensa que se limita a grandes triunfos como las inversiones en “unicornios” de billones de dólares e incluso compras de empresas más grandes. Para nosotros, hechos de crecimiento significan simplemente logros concretos y directamente observables que presagian éxito futuro: por ejemplo, nuevos contratos con clientes, ventas iniciales de exportación, nuevas financiaciones bancarias o de acciones, capacidad de producción expandida, o plataformas expandidas de personas (v.g. contrataciones estratégicas).

Para facilitar rápidamente nuevos hechos de crecimiento durante varios años, hemos desarrollado un “Scalerator” de seis meses (120 horas), que consiste en talleres mensuales de 1.5 días, enfocados en escalamiento y actividades relacionadas. El carácter distintivo del Scalerator proviene de su incesante enfoque en impactar los aspectos clave del crecimiento – Clientes, Capacidad y Efectivo (CCE) – y traducirlos a victorias rápidas en el mercado. Pero el Scalerator es muy diferente del típico acelerador de startups: en nuestro programa, los startups de cualquier sector o edad sólo son aceptados si ya han demostrado una verdadera tracción en el mercado, altos niveles de ambición y tienen una participación significativa en la propiedad. Creemos que no es la edad del activo lo que es importante, sino el valor que se inyecta a ese activo lo que impulsa el escalamiento.

Por lo tanto, en el Scalerator de Manizales rechazamos de inmediato más de 200 candidatos, por muy prometedores que hubieran sido, y en cambio aceptamos todos los que cumplieron con los criterios, incluyendo empresas familiares de segunda y tercera generación, algunas de las cuales les parecían estancadas a líderes comunitarios. La crítica vino pronto, pero la semilla de la nueva cultura había sido plantada: crecer, no iniciar, era el objetivo. En resumen, el principio organizador del escalamiento de una ciudad intermedia como Manizales no es aumentar el número de nuevas empresas, sino incrementar el número de empresas con nuevo crecimiento.

Los hechos  de crecimiento fueron casi inmediatos: un emprendedor con una línea de ropa interior masculina entró en mercados de exportación por primera vez. Un concepto de panadería de segunda generación comenzó a abrir nuevas tiendas y a contratar más gente. Un subcontratista de plásticos lanzó una línea exclusiva de juguetes para mascotas, duplicando el personal a más de 50. Cuatro cohortes más tarde, el crecimiento promedio de las 56 empresas del Scalerator ha sido del 48%, con más de 1.300 contratos comerciales nuevos (excluyendo consumo masivo) y las primeras exportaciones de la región. El participante promedio de la primera cohorte ha duplicado sus ventas.

Nuestro Scalerator es crítico no sólo para estimular nuevo crecimiento, sino también para demostrar a los líderes locales que con dosis intensas de entrenamiento centrado en escalamiento, mentoría y simple motivación, el crecimiento puede ser la nueva norma.

 

  1. Comunicando el crecimiento ampliamente

Crecer es excelente en sí mismo, pero no tiene mucho impacto colateral sobre la economía de una región si nadie lo nota. Nosotros enseñamos a los empresarios y a los líderes comunitarios que hablar públicamente sobre crecimiento no es ser presumido ni falto de modestia; al contrario, contar historias de crecimiento para que todos las escuchen es una necesidad estratégica si queremos que el crecimiento se extienda ampliamente y se afiance profundamente en la cultura.

La buena noticia es que cuando las personas aprenden a dividir el crecimiento en sus componentes, hay mucho más que ver y de qué hablar que solo de los unicornios que ahora dominan el diálogo; para profundizar en la metáfora, ardillas, pájaros y zorros (es decir, desarrollos reales que son más factibles) pueden ser mucho más frecuentes de lo que la gente piensa. La mala noticia es que conseguir que la gente hable abiertamente sobre el crecimiento propio y el ajeno no es un acto natural. En primer lugar, deben estar dispuestos a comunicar sobre éxitos, que en realidad puede ser peligroso (en muchos lugares los empresarios exitosos son objetivos atractivos de secuestros) o considerados insensibles o arrogantes (algunos líderes locales de la iglesia en Manizales habían enseñado que era más bienaventurado ser pobre que rico). La gente también necesita aprender cómo la comunicación sobre su propio crecimiento y el de los demás en realidad los beneficia. Los empresarios necesitan aprender que destacar su propio crecimiento atrae talento, inversionistas y clientes. Los líderes universitarios necesitan aprender que pregonar el crecimiento de otros ayuda a los estudiantes a obtener pasantías y trae emprendedores en crecimiento – y donantes potenciales – a las aulas. Alcaldes y otros funcionarios públicos necesitan aprender que comunicar el crecimiento ayuda a hacer sus ciudades más atractivas para empresas e inversionistas y les ayuda a competir por talento con las megaciudades.

En segundo lugar, incluso si las partes interesadas comprenden cómo se benefician de la comunicación sobre el crecimiento, necesitan aprender a hablar de manera efectiva al respecto. En Manizales enseñamos a los líderes que los mensajes concretos y cuantitativos (“Acabamos de recibir un contrato de $ 500,000 en Ecuador que incrementará nuestras ventas de 2014 en un 40%”) son más motivadores para los demás que vagas inspiraciones (“Hemos crecido más rápido en el último año que en todos los años anteriores”); y esa conversación  frecuente sobre eventos concretos rápidos es más impactante que referirse repetidamente a grandes éxitos que raramente ocurren. Por último, necesitan comprender que deben comunicar el crecimiento en términos que son idiosincráticamente importantes para ellos: que los mensajes genéricos de crecimiento tales como “salida” o “inversión” o “gran venta” no tienen un impacto universal.

En pocas palabras, como uno de los actores del ecosistema lo dijo, comunicar crecimiento significaba ejercitar músculos que ni siquiera sabían que tenían. Pero hacer del crecimiento un tema de discusión legítimo y una parte integral de la cultura es tener un efecto acumulativo. Ha permitido que más de 19.000 personas asistan a eventos que destacan varios aspectos del escalamiento. 200 videoclips sobre temas relacionados con crecimiento han atraído más de 22.000 visitas y miles y miles más de personas siguen a Manizales Más en Facebook y Twitter. Incluso el presidente Santos hizo un video resaltando el impacto de Manizales Más.

 

 

  1. Capacitando a los actores para que apoyen el crecimiento

Cuando se trata de estimular el crecimiento empresarial en las ciudades, se necesita un ecosistema. Los ecosistemas de emprendimiento se componen de muchos actores incluyendo grandes empresas, universidades, bancos, medios de comunicación y entidades del gobierno, los cuales empujan y jalan más empresas locales para crecer más rápidamente. El atractivo típico para las partes interesadas en invertir en el crecimiento es que es bueno para la comunidad y, por lo tanto, parte de su responsabilidad social. Por el contrario, nuestra metodología scale up asume que las contribuciones desinteresadas de tiempo y recursos – donar sangre, si se quiere – para crecimiento sólo pueden ir hasta cierto punto. Pero no es suficiente que los grupos interesados en escalamiento tengan intenciones de invertir en crecimiento. También necesitan aprender específicamente cómo hacer esas inversiones.

En Manizales hemos celebrado cerca de 100 eventos educativos y programas de capacitación específicamente dirigidos a banqueros, medios de comunicación, ángeles inversionistas potenciales, grandes empresas y universidades. Enseñamos a los agentes comerciales de los bancos cómo hablar con las empresas que temían que endeudarse sobre sus balances fuera más riesgoso que mantener un negocio de crecimiento plano. Enseñamos a los reporteros cómo entrevistar a emprendedores y lograr que contaran sus historias de crecimiento. Ayudamos a las principales ONG a iniciar proyectos de crecimiento para sus propias comunidades. Trabajando con el MIT Venture Mentoring Service, creamos una plataforma para identificar y capacitar a los mejores y más experimentados profesionales y ejecutivos sobre cómo hacer mentoría a empresas en crecimiento, lo que ha llevado a tener un grupo élite de tres docenas de mentores activos que han pasado al menos una hora cada mes durante tres años ayudando a los empresarios locales a crecer. Y convocamos a dos docenas de inversionistas y profesionales de la inversión de todo el país a un taller de innovaciones financieras único y a puerta-cerrada para ver de primera mano el crecimiento y luego inventar instrumentos financieros que les ayudarían a beneficiarse de la financiación del crecimiento.

  1. Construyendo capacidad local y saliendo

El escalamiento inteligente y autosostenido de las economías regionales requiere comenzar con el fin a la vista. Incluso antes de lanzar Manizales Más en julio de 2012, con bandas celebrando en el centro de la ciudad, habíamos empezado a hablar con los actores locales sobre cómo BEEP saldría de la escena después de aproximadamente cinco años. A pesar de nuestra conciencia de que la fecha exacta de salida podría cambiar, teniendo siempre el horizonte de 2017 nos ha obligado a todos a confrontar continuamente la pregunta de cómo continuará el crecimiento después de que termine el liderazgo del programa por parte del BEEP.

El principal ingrediente para mantener el crecimiento es, por supuesto, el crecimiento mismo. Una vez que las partes interesadas ven y experimentan que más crecimiento es posible y beneficioso para ellos, es relativamente fácil convencer a la mayoría que la inversión es importante y luego mostrarles cómo hacerlo.

En términos concretos, la sostenibilidad significa crear capacidad local para mantener e incluso acelerar el crecimiento. Para lograr esto en Manizales, hemos estado siguiendo dos caminos paralelos: Uno ha sido alentar, y a veces empujar, al equipo local, ahora seis miembros de tiempo completo y docenas de voluntarios comprometidos, a asumir más el rol de BEEP, ya sea en términos de mentoría de empresas, facilitando los eventos de liderazgo, comunicando el crecimiento, o celebrando eventos públicos. Al momento de escribir este artículo, todos los programas y eventos de Manizales Más están siendo autogestionados, con la excepción del Scalerator, que está programado para transferirse en 2017.

El otro camino ha sido desarrollar las capacidades de las universidades locales para entrenar a emprendedores y docentes de emprendimiento en los principios de fomentar el crecimiento rápido local. Nosotros teníamos un modelo listo para tal desarrollo de capacidad en el programa de aceleramiento de empresas para estudiantes de Babson. Así que creamos un grupo de trabajo dirigido por las universidades, entrenado por la facultad de BEEP, para hacer el piloto del AddVenture Más, un programa de incubación y aceleración para estudiantes que lleva durante un período de tres meses a emprendedores en etapa temprana de un concepto de producto a ventas iniciales. Una vez que estuvo en marcha, los profesores locales asumieron la responsabilidad total de todos los aspectos del programa, apoyados por el equipo de Manizales Más, y sólo ocasionalmente asesorados por BEEP.

Scaling Up más allá de Manizales

Las palabras sencillas pero inspiradoras de ese joven estudiante transmitieron lo que las estadísticas no podían: Manizales Más ha implantado la ambición del escalamiento de manera profunda en el tejido de esta región, y de hecho ha abierto a Manizales al mundo. Si las ciudades pudieran tener un autoconcepto, hoy el concepto de Manizales sería el de una ciudad sana, ambiciosa y orgullosa. Parte del orgullo local proviene del hecho de que Manizales ha recibido el reconocimiento internacional del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Instituto Scale Up del Reino Unido y presentaciones en Harvard y Babson. Nuestra experiencia posterior en Milwaukee y Río de Janeiro sólo ha servido para reforzar el caso de que estos métodos de escalamiento y las cuatro esferas de intervención descritas son aplicables a una amplia gama de ciudades intermedias, incluso en culturas y economías muy diferentes. Y a medida que proliferan los proyectos de escalamiento, están contribuyendo al florecimiento de un Movimiento Scale Up que catalizará emprendimientos ambiciosos e impulsados ​​por el crecimiento en cientos de estas ciudades alrededor del mundo.

Daniel Isenberg es profesor de Emprendimiento, Educación ejecutiva de Babson, y Director Ejecutivo fundador del Proyecto de Ecosistemas de Emprendimiento de Babson. También es autor del libro, Worthless, Impossible, and Stupid: How Contrarian Entrepreneurs Create and Capture Extraordinary Value (July 2013)

Vincent Onyemah es Profesor Asociado de Ventas y Mercado en la Universidad Babson, y Profesor Visitante de Mercadeo, IPADE.  Es también coautor (con Rivera-Pesquera) del libro, Entrepreneurial Selling: the Facts Every Entrepreneur Must Know (January 2017).

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